🔸 Un estudio de la UNAM reveló que estudiantes de bachillerato asimilan más contenidos culturales a través de memes, redes sociales y la convivencia cotidiana que en bibliotecas, auditorios o conferencias formales.
#NACIONAL | Los memes, las redes sociales y los grupos de mensajería instantánea se han convertido en las principales vías de aprendizaje cultural entre jóvenes de bachillerato, por encima de espacios tradicionalmente destinados a la difusión cultural, como bibliotecas, auditorios y conferencias, de acuerdo con un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La investigación socioantropológica Cultura, ¿qué es, dónde vive y cómo se consume? reunió testimonios de 2 mil 940 estudiantes de nivel medio superior pertenecientes a los nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP), los cinco Colegios de Ciencias y Humanidades (CCH) y otros 14 centros educativos. Del total, mil 890 alumnos correspondieron a la ENP y el CCH, mientras que mil 80 provenían de otros bachilleratos.
Casi la mitad de las personas encuestadas fueron hombres (49.7 por ciento) y 47.2 por ciento mujeres. El trabajo incluyó 70 entrevistas, un cuestionario digital, 14 registros etnográficos en planteles y 10 charlas con docentes y promotores culturales. Las encuestas fueron realizadas por la organización Bitácora Social, especializada en estudios de este tipo.
Entre los principales hallazgos, 39.76 por ciento de los jóvenes identificó la distancia y el transporte como los mayores obstáculos para asistir a actividades culturales, mientras que 37.23 por ciento señaló la falta de tiempo. Como resultado, 51.3 por ciento afirmó que rara vez acude a eventos culturales programados, al considerar que la oferta institucional no forma parte de su rutina cotidiana.
El estudio concluye que, para las juventudes preparatorianas y ceceacheras, la cultura se construye desde la convivencia, la participación espontánea, las redes digitales y los espacios informales, más que como un producto de consumo. En este sentido, se concibe como un proceso en el que los jóvenes buscan tener un papel activo.
Respecto a la percepción de la cultura, entre 26 y 27 por ciento de los encuestados la identificó como un reflejo de la identidad colectiva y la historia social, asociándola con conceptos como unión, diversidad y pertenencia. Entre 18 y 21 por ciento la vinculó con actividades artísticas, pasatiempos e intereses personales, una visión más frecuente entre estudiantes del CCH.
En contraste, entre 6 y 7.15 por ciento de los jóvenes aún asocia la cultura con nociones históricas y patrimoniales que consideran lejanas o de difícil acceso, lo que evidencia un distanciamiento entre la oferta cultural tradicional y las formas actuales de consumo y aprendizaje entre las nuevas generaciones.






